Thursday 21 May 2009

Precios agrícolas y más oro

Siguiendo con el tema de las materias primas iniciado ayer.

En sus entrevistas en Bloomberg Jim Rogers no se cansa de decir que la inversión en materias primas es el futuro. Es interesante escucharle una vez, pero después de un par de entrevistas empieza a parecer repetitivo. Le encanta decir que en el futuro los que conducirán los Lamborghinis y los Maseratis serán los granjeros y no los banqueros de Wall Street. Sin dudar que la agricultura tiene un buen futuro a medio plazo, tengo mis dudas sobre la sabiduría de invertir en productos agrícolas a la Rogers.

Rogers señala que los precios de todos los productos agrícolas están en niveles muy bajos en relación a su promedio histórico. Como demuestran los siguientes dos gráficos esa observación es correcta, por lo menos en lo que respecta a los últimos 36 años (perdón por la escala logarítmica en los precios NYBOT, pero es que el café a finales de los 70 alcanzó unos precios tan altos que se salían del gráfico).




Pero de aceptar esa observación a decir que los productos agrícolas son una buena inversión hay un razonamiento maltusiano que yo no comparto: la población mundial sigue creciendo y la tierra cultivable (o el agua) tiene límites, así que va a haber problemas de abastecimiento en un futuro no lejano. No comparto esta postura porque:

(1) Como sabemos el ritmo de crecimiento de la población mundial es cada vez menor y la previsión es que se estabilice a mediados de siglo por debajo de los 10.000 millones de personas (un crecimiento de tan sólo un 50% con respecto a la población actual).

(2) Los avances técnicos no dejan de sorprender. Así en los últimos cuarenta años el rendimiento por hectárea en los Estados Unidos ha crecido en torno al 50% para la soja y el trigo, un 67% para el algodón y casi se ha doblado en el caso del maíz. Pero es que hay muchas partes del mundo menos intensificadas y en las que el potencial para incrementar la producción agrícola es mucho mayor que este – y queda ilustrado por el incremento en el rendimiento agrícola en Brasil en los últimos cuarenta años, mucho mayor que en Estados Unidos, como se observa en el gráfico.



Así que en base a esta evidencia yo me mostraría escéptico con respecto a la rentabilidad de inversiones en materias primas agrícolas.

Postdata sobre el oro: a propósito de mi escepticismo sobre la inversión en oro o la capacidad del oro de preservar el valor (cosas distintas, vale) hay un artículo interesante hoy en Libertad Digital. Y he encontrado el siguiente cuadro (cuadro completo aquí) , que también ayuda a poner las cosas en contexto. La zona euro está mucho mejor respaldada por oro que los Estados Unidos – casi 11.000 toneladas (incluyendo las reservas de países que no aparecen en este top ten) comparadas con apenas 8.000 toneladas. Esto, junto con la mayor cautela a la hora de expandir la base monetaria del Banco Central Europeo, sugiere que el valor del euro es más seguro que el del dólar a medio plazo. Aunque el gran riesgo, claro está, se encuentra en la presión política que se pueda ejercer sobre el Banco Central Europeo en caso de que algunos países empiecen a encontrar dificultades colocando su deuda pública.Así, poco a poco, me voy convenciendo a mí mismo de que a lo mejor no sería mala idea el comprar algo de oro.

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